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PSIQUIATRÍA

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PSICOLOGÍA / PSICOLOGÍA EDUCATIVA Y DEL DESARROLLO

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19  diciembre , 2014

El miedo al castigo provoca en muchos casos que los niños no digan la verdad cuando han cometido una falta

Fuente: Journal of Experimental Child Psychology

Referencia: Volumen 130, número , página(s) 209–217

Fecha: Febrero 2015

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Así lo prueba un estudio de la Universidad McGill, de Montreal,  dirigido por Victoria Talwar, del Departamento de Educación y Apoyo Psicológico de McGill.

Los investigadores ordenaron a 372 niños de entre 4 y 8 años que no miraran un juguete en ausencia de un adulto. Mientras estaban fuera de la habitación, una cámara de vídeo oculta filmó lo que pasaba. Cuando los investigadores regresaron, le hicieron al niño una pregunta sencilla: “Cuando me fui, ¿te diste la vuelta y miraste el juguete?”. Lo que los investigadores descubrieron, fue que más de dos tercios de los niños miraron el juguete (el 67,5%, 251 niños de los 372 que participaron en el experimento). Por cada aumento de un mes en edad, los niños eran algo menos propensos a mirar.

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Cuando se preguntó a los niños si habían o no mirado, de nuevo cerca de dos tercios de estos, 251 mintieron (167 niños, o el 66,5%), y cuanto mayores eran, más propensos fueron a decir mentiras y más expertos en mantener sus mentiras.

Los investigadores observaron que los niños fueron menos propensos a decir la verdad si tenían miedo de ser castigados que si se les pedía que dijeran la verdad, ya fuera porque complacería a los adultos o porque era lo correcto y haría que el niño se sintiera bien.

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Además mientras que los niños más pequeños estaban más centrados en decir la verdad para complacer a los adultos, los niños mayores tenían normas de comportamiento más interiorizadas que les hacían decir la verdad porque era lo correcto.

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“La conclusión es que el castigo no promueve la búsqueda de la verdad”, explica Victoria Talwar, investigadora principal del estudio. “De hecho, la amenaza de la pena puede tener el efecto contrario al reducir la probabilidad de que los niños digan la verdad cuando se les anima a hacerlo. Esta información es útil para todos los padres de niños pequeños y para profesionales como los maestros, que trabajan con ellos y quieren estimular a los niños a que sean sinceros”.

Para acceder al texto completo es necesario consultar las características de suscripción de la fuente original:http://www.sciencedirect.com/science/journal/00220965

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